jueves, 9 de agosto de 2012

Onitsed


Con este ritmo le saco espuma al vacío. Hoy que la muerte me es esquiva, me retira del responso agradable eterno del que todo fluido proviene y se hace etéreo. Y persiste. La vida cotidiana señores, toda para ustedes.
Resumen de pescuesos, hoy se ahorra en cantidad, el ceso en funcionamiento parece no tener receso pero la vida, parece que aún, me tiene escondida una sorpresa  más; perdida en cada gesto, en cada vendaval de minutos, en cada poeta que nace y sufre y condensa las lágrimas del pétreo futuro que otorga la porcina bandeja de los psico-chanchos y los guardianes del culo roto.
-Perennes son los que han dicho y hecho, y muertos bajo su ley-, recordando a aquel Desertor. 
Brindemos alrededor del ocaso que plantea la vida informe. Veamos caer de nuevo las torres que torturaron la pirámide del tiempo y dejaron evidenciar los problemas de la distancia en un espacio reducido.
Planeemos todo, fácil, práctico y ligero, en una baldosa, todo ya.
Vivamos lo que haya para vivir sin evidencias, seamos la parte del petróleo que más haya sonreído.

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